24 Sep

Justicia y los Colegios catalanes apuestan por impulsar la mediación como sistema alternativo al procedimiento judicial

mano balanza

El conseller de Justicia, Germà Gordó, ha firmado un convenio de colaboración con los decanos de los 14 Colegios de Abogados de Cataluña para el impulso de la mediación como método de resolución de conflictos civiles y familiares con el objetivo de evitar la apertura de procesos judiciales contenciosos, poner fin a los ya iniciados o reducir su alcance. El acuerdo firmado el 22 de septiembre renueva los convenios de colaboración suscritos en 2002 para la gestión de los servicios de orientación mediadora (SOM) que actúan dentro de los servicios de orientación jurídica (SOJ) de los colegios de abogados. (…)

Mediación: la primera opción para la resolución de los conflictos contenciosos

La mediación -como método de gestión de conflictos voluntario y confidencial- pretende evitar la apertura de procesos judiciales de carácter contencioso, así como poner fin a los ya iniciados o reducir el alcance de sus posibles consecuencias. En este sentido, la mediación es uno de los ejes prioritarios en las políticas que impulsan los Colegios de Abogados y Justicia

Acudiendo a la mediación se gana en tiempo de respuesta respecto al proceso judicial, al tiempo que se reducen los costes económicos que reporta acudir al juzgado. En la mediación no hay ganadores ni perdedores, sino que las partes llegan a un acuerdo dialogado. Según los últimos datos obtenidos, las mediaciones que finalizan con un acuerdo de las dos partes ascienden a un 50%, tanto en el ámbito familiar como en el ámbito civil.

La Ley de mediación en el ámbito del derecho privado, aprobada en 2009, sustituyó la Ley de mediación familiar de Catalunya del año 2001 y reguló nuevos aspectos susceptibles de ser sometidos a la mediación familiar, incluyendo especialmente la mediación en otros ámbitos del derecho civil como instrumento para resolver los conflictos derivados de la convivencia ciudadana y social. Así, se establece la mediación para cualquier tipo de cuestión en materia de derecho privado que pueda ser objeto de un proceso judicial y en la que se haya roto la comunicación entre las partes.

La mediación en la Unión Europea

La mediación no se ha desarrollado por igual entre los países miembros. Dentro de la Unión Europea nos encontramos con estados miembros de una arraigada tradición mediadora basada esencialmente en la autorregulación, como Holanda, donde la Administración y los profesionales de la justicia son conscientes de las ventajas que la mediación ofrece. Por otra parte, el aumento de la litigiosidad en otros países con una tradición jurídica muy parecida a la nuestra, como por ejemplo Italia, ha hecho que se haya apostado fuertemente por la mediación y que ésta se convierta en obligatoria a la hora de resolver algunos tipos de conflictos.

Fuente: abogacia.es

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24 Sep

«La mediación facilita que haya una buena relación después del divorcio»

mano juez

(…)

Francisca Fariña (Ares, A Coruña, 1962) coordina en representación de la Universidad este servicio recién creado en Pontevedra y también el que funciona en Vigo desde hace dos años, junto con Esther Pillado. Además de decana de Ciencias da Educación, es catedrática de Psicología Jurídica y una experta en justicia terapéutica, especialmente en temas del menor y familia, con una reconocida labor como investigadora.

 ¿La mediación es justicia terapéutica?

-Es una parte, una herramienta más de la justicia terapéutica, cuyo objetivo es facilitar que los progenitores, en este caso, lleguen a acuerdos y puedan tener una relación de coparentalidad positiva tras la separación. Un proceso judicial entorpece esa labor. En cambio, la mediación la facilita. (…)

¿El nivel de acuerdos es alto?

-Estamos entre el 60 y 70 % de éxito en las parejas que aceptan la mediación. Es muy elevado, pero tan importante como el porcentaje de éxito es la transformación que provoca en las dinámicas familiares. A veces no llegan a un acuerdo en el proceso de mediación por variables externas, pero en el juzgado acaban aceptando un acuerdo exactamente igual al que estuvieron a punto de firmar en la mediación, que de alguna manera lo facilitó.

-¿Más vale un mal arreglo que un buen pleito?

Eso es. Un pleito siempre provoca estrés. Cuando tenemos que ir a un juicio como testigo nos provoca estrés. Cómo no va a producirlo un caso de separación o divorcio en el que se van a decidir cosas tan vitales como dónde van a estar nuestros hijos, cuándo voy a poder estar con ellos o cómo va a quedar mi situación económica. (…)

-Los jueces ya venían instando a las partes a pactar antes de que existiera este servicio ¿no?

-Los jueces formados en Familia es algo en lo que insisten mucho y están muy motivados porque saben perfectamente que el problema no se va a resolver con su sentencia judicial, muy al contrario, a veces no hace más que crear más malestar en ambos porque no satisface a ninguno de lo dos. En cambio, en los acuerdos de mediación los dos han asumido que eso es lo mejor para la familia. Por eso la mediación facilita que haya una buena relación después del divorcio o la separación.

-¿Cúales son los problemas más habituales que se atienden?

-Los que más llegan son tiempos de estancia con los niños y cuestiones que tienen que ver con las pensiones y otros temas económicos. No solo son casos que progenitores que inician su divorcio, también vienen personas ya divorciadas por demandas de modificación de tiempos de estancia de los menores, de pensiones, o denuncias por incumplimiento del convenio de separación establecido. (…)

-Los jueces ya venían instando a las partes a pactar antes de que existiera este servicio ¿no?

Los jueces formados en Familia es algo en lo que insisten mucho y están muy motivados porque saben perfectamente que el problema no se va a resolver con su sentencia judicial, muy al contrario, a veces no hace más que crear más malestar en ambos porque no satisface a ninguno de lo dos. En cambio, en los acuerdos de mediación los dos han asumido que eso es lo mejor para la familia. Por eso la mediación facilita que haya una buena relación después del divorcio o la separación.

-¿Cúales son los problemas más habituales que se atienden?

Los que más llegan son tiempos de estancia con los niños y cuestiones que tienen que ver con las pensiones y otros temas económicos. No solo son casos que progenitores que inician su divorcio, también vienen personas ya divorciadas por demandas de modificación de tiempos de estancia de los menores, de pensiones, o denuncmias por incumplimiento del convenio de separación establecido. (…)

-¿La mediación beneficia sobre todo a los hijos?

-A ellos y a los niños. Si los progenitores están mal, difícilmente pueden estar bien los hijos cuando se discuten cuestiones que les afectan. Pero a veces el odio y el rencor se puede apoderar de las personas hasta el punto de ser incapaces de ver el daño que hacen a sus hijos. Muchos padres piensan que solo se les hace daño psíquico, pero también puede ser físico a la larga. Nosotros estamos haciendo una investigación que dirige el doctor Martinón, de la Universidade de Santiago, sobre la ruptura conflictiva de pareja como factor de estrés tóxico en el estado de salud físico y mental de los niños.

 

-¿También se gana privacidad?

-Eso es importantísimo. En los procesos de mediación queda todo en el ámbito privado. Por la vía contenciosa no hacemos más que poner un ventilador en nuestra vida, no para airear las cosas positivas que nos gusta que se sepan, sino las que nos avergüenzan. La otra parte no va a decir al juez lo maravilloso que es el padre o la madre, sino lo más negativo que pueda encontrar y a veces exagerando.

 

-La mediación es voluntaria. ¿Debería ser obligatoria?

-Yo considero que debería ser obligatoria al menos la primera sesión informativa. En ella lo que se hace es sensibilizar a los progenitores de cuánto de positivo les puede proporcionar la mediación y cuánto pueden perjudicar a su familia si continúan litigando. (…)

-¿Qué técnicas utilizan los mediadores para convencer a los padres? ¿También hacen terapia con ellos?

-No tienen que convencer. Tienen que empoderarlos como padres. Bueno, y convencerlos en cuanto a creer en la mediación y en sus propias capacidades para resolver el problema. Los mediadores tienen que trabajar y comprender sus emociones, pero no son terapeutas, ni pueden actuar como tales. Lo que tienen que ser y parecer es honestos, neutrales e imparciales.

Fuente: lavozdegalicia.es